Se dice que “el cliente siempre tiene razón, incluso cuando no la tiene”.
Pues nosotros no estamos de acuerdo con esta máxima. Claro, creemos que siempre hay que escucharle y tratar de ofrecerle el mejor servicio, pero también llevarle la contraria en algunos momentos, como por ejemplo:
- Si no saben lo que quieren. A veces piden algo y a la semana siguiente lo contrario.
- Si desconocen el funcionamiento de un tema en el que nosotros somos expertos.
- Si nos solicitan algo que no les beneficiará. A larga nos lo agradecerán.
Lógicamente queremos conseguir la satisfacción de nuestros clientes, cumplir con sus expectativas, e incluso superarlas, pero eso no significa darles la razón siempre. ¿Para qué han contratado nuestros servicios si no se dejan asesorar?
¿Les dices tú NO a tus clientes?

